Cartelería digital
con tu Chromecast
Tienes un Chromecast y una TV. Con Digisini tienes una pantalla de cartelería digital profesional en 5 minutos. Sin hardware adicional, sin instaladores.
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Cartelería digital en la nube
Configura tu pantalla
en 5 minutos
Conecta el Chromecast a tu TV
Enchufa el Chromecast al puerto HDMI de cualquier TV. No necesitas una Smart TV.
Abre el navegador Chrome
Desde el Chromecast con Google TV abre Chrome y ve a player.digisini.com. Introduce el PIN de 6 digitos.
Gestiona desde el móvil
Desde tu móvil o PC sube imagenes, videos y programas el contenido. La pantalla se actualiza al instante.
Desde
9€ al mes
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Qué Chromecast
funciona de verdad
No todos, y los viejos baratos son justo los que no.
Necesitas Chromecast con Google TV
Digisini ejecuta una pequeña web app en el propio dispositivo: abres un navegador en la tele y metes un PIN. Por eso el aparato tiene que tener navegador. El Chromecast con Google TV (modelo de 2020 en adelante, HD o 4K) lleva Android TV, así que tiene Chrome y Play Store: funciona.
Los Chromecast antiguos de casting, no
Los de 2ª y 3ª generación y el Ultra solo hacen casting. No tienen navegador, ni apps, ni pantalla de inicio: solo reciben un flujo desde tu móvil. No hay dónde abrir un navegador, así que no pueden ejecutar el player. Si tienes uno de esos, no puedes usarlo para cartelería por sí solo.
«¿No puedo castear desde el móvil?»
En teoría sí, en la práctica no. Castear una pestaña de Chrome significa que tu móvil emite su pantalla a la tele y tiene que quedarse encendido, despierto y casteando, para siempre. Eso no es cartelería: es un móvil que ya no puedes usar. Para una pantalla que funcione sola, necesitas un aparato con su propio navegador.
¿Tienes un Chromecast viejo? No compres uno nuevo solo para esto. Un Amazon Fire Stick (~35 €) o un Android TV box barato es el camino correcto, y suele costar menos que el Chromecast con Google TV.
Enviar la pantalla desde el móvil
no es lo mismo que dejarla funcionando
Casi todo el mundo conoce el Chromecast por el gesto de enviar un vídeo desde el teléfono. Para una pantalla de negocio ese gesto es justo lo que no sirve, y confundir las dos cosas es el motivo por el que muchas instalaciones caseras no pasan de la primera semana.
Una sesión enviada muere cuando el móvil se va
Al enviar contenido, quien manda es el teléfono: si sale del local, se queda sin batería o cambia de red, la pantalla se queda en blanco. Además ese teléfono no puede usarse para otra cosa mientras tanto sin interrumpir la reproducción. Para una demostración de cinco minutos es perfecto; para un escaparate que tiene que estar encendido de nueve a nueve, es el planteamiento equivocado desde el principio, y no hay ajuste que lo arregle porque no es un fallo sino el diseño previsto.
Lo que sí funciona es una aplicación instalada en el aparato
Los modelos con Google TV ejecutan aplicaciones por su cuenta, sin ningún teléfono presente: el aparato arranca, abre lo suyo y sigue. A partir de ahí el móvil sirve para cambiar el contenido desde donde sea, no para sostenerlo. Es una diferencia que en la caja no se explica bien, y es la única que decide si la instalación aguanta — conviene comprobarla antes de comprar, porque no todos los aparatos que llevan el mismo nombre hacen las dos cosas.
El salvapantallas de fotos es lo primero que hay que apagar
Tras unos minutos sin actividad, el aparato muestra su modo ambiente: fotografías de paisajes a pantalla completa. En un salón es la gracia del producto; en un escaparate es tu contenido sustituido por una montaña. Nadie lo interpreta como un ajuste — se interpreta como una avería, y se llama para preguntar qué ha pasado. Está en las opciones de pantalla y se desactiva una vez, y es la primera cosa que conviene tocar el día de la instalación.
Cuenta de Google y mando: dos cosas que hacen falta antes
El aparato no se configura sin una cuenta, y conviene que sea una del negocio y no la personal de quien lo monta, porque si esa persona se va se lleva el acceso. Y el mando diminuto que viene en la caja hace falta exactamente una vez, en la configuración inicial: el día que no aparece, no hay alternativa inmediata desde el móvil. Merece la pena pegarlo con velcro detrás del televisor el primer día, junto con anotar con qué correo se dio de alta.
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