Cartelería digital
con Amazon Fire Stick
Tu Amazon Fire Stick puede convertirse en una pantalla de cartelería digital profesional en menos de 10 minutos. Sin hardware adicional. Sin técnico.
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Cartelería digital en la nube
Configura tu pantalla
en 5 minutos
Conecta el Fire Stick a la TV
Enchufa el Fire Stick al HDMI de cualquier TV y conectalo al WiFi del local.
Instala el navegador Silk
El navegador Silk viene preinstalado en todos los Fire Stick. Abrelo y ve a player.digisini.com.
Introduce el PIN y listo
El player muestra un PIN de 6 digitos. Introdu celo en tu panel y la pantalla queda vinculada en segundos.
Desde
9€ al mes
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Fire Stick para cartelería:
lo que conviene saber antes de comprar
Funciona, es barato, y hay dos detalles que vale la pena conocer.
Vale cualquier Fire Stick, incluso el básico
El player es solo una página web, así que no necesitas el modelo 4K. Un Fire Stick HD básico (unos 35 €) sobra. Se enchufa al puerto HDMI de cualquier tele y la convierte en pantalla de cartelería, sin necesidad de Smart TV.
El navegador es Silk, no Chrome
Fire OS es el sistema de Amazon: en vez de Chrome usas el navegador Silk (gratis en la Amazon Appstore). Abres Silk, vas a player.digisini.com y metes el PIN de 6 dígitos. Lo demás es idéntico.
Dos detalles que anticipar
Primero, la pantalla de inicio del Fire Stick empuja contenido de Amazon y actualizaciones: configura Silk para que abra al arrancar, así la pantalla vuelve al player tras un reinicio o un corte de luz. Segundo, contra una pared soleada un Fire Stick puede calentarse en verano: deja el pequeño alargador HDMI colgando al aire, no aplastado detrás de la tele.
¿Prefieres lo más estable para una pantalla que no se apaga nunca? Un Android TV box está pensado para estar siempre encendido y lleva Chrome de serie. Un Chromecast con Google TV también vale; el Fire Stick gana en precio y disponibilidad.
Lo que compras es un aparato de casa
puesto a trabajar doce horas al día
El Fire TV Stick cuesta lo que cuesta porque está pensado para el sofá. Funciona perfectamente como reproductor de pantalla, pero conviene saber de antemano las tres cosas que no vienen en la caja.
Hace falta una cuenta de Amazon, y es la del negocio
El aparato no arranca sin una cuenta asociada, y ahí empieza el detalle que casi nadie prevé: si se registra con la cuenta personal de quien lo montó, esa persona queda atada al aparato para siempre — y el día que se va, se lleva el acceso. Crea una cuenta del negocio antes de encenderlo, con un correo al que tengas acceso tú, y guarda la contraseña donde guardas las demás. Cuesta cinco minutos y evita el caso, más frecuente de lo que parece, de tener que resetear una pantalla porque nadie recuerda con qué correo se dio de alta.
Arranca en la pantalla de inicio de Amazon, con anuncios
Tras un corte de luz o un reinicio, el aparato no vuelve solo a lo tuyo: vuelve a su menú, que ocupa la pantalla entera con carátulas de series. En un salón da igual; en un escaparate son horas mostrando el catálogo de otro. Por eso el arranque automático de la aplicación no es un extra, es lo que separa una pantalla que se cuida sola de una que necesita que alguien coja el mando cada vez que parpadea la luz. Compruébalo el primer día a propósito: desenchufa, vuelve a enchufar, y mira cuánto tarda en mostrar lo tuyo.
El mando se pierde, y sin él no se configura
Es el fallo más tonto y el más común: el mando pequeño acaba en un cajón, debajo de la barra o en casa de alguien, y el día que hay que tocar algo no aparece. Hay aplicación de móvil que lo sustituye, pero necesita estar en la misma red y haberla emparejado antes — y eso es justo lo que nadie hace el día tranquilo. Empareja el móvil el primer día y pega el mando con velcro detrás del televisor. Los dos minutos que cuesta ahorran la tarde en que hay visita y la pantalla está en el menú.
Calor: el enemigo real del uso continuo
Enchufado directamente al HDMI, el aparato queda encajado entre el televisor y la pared, que es donde peor se ventila. En invierno no pasa nada; en agosto y en un escaparate con sol, ahí es donde aparecen los reinicios a media tarde que nadie sabe explicar. La solución cuesta unos euros y es un alargador HDMI corto para que cuelgue suelto en lugar de quedar aprisionado. Es el accesorio que no viene en ninguna guía y el que más problemas evita en verano.
Lo que más nos
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