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  • ✓ Plan Free real sin límite de tiempo
  • ✓ Desde 9€/mes — hasta 5× más barato que ScreenCloud
  • ✓ Sin hardware propietario — usa la TV que ya tienes
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  • ✓ Cancela cuando quieras, sin permanencia

Competidores típicos

  • ✗ Sin plan gratuito real
  • ✗ Desde 20-30 USD por pantalla/mes
  • ✗ Requieren hardware propietario
  • ✗ Soporte solo en inglés
  • ✗ Contratos anuales con permanencia

La suscripción es la parte fácil de calcular
lo que despista es todo lo demás

Quien busca cuánto cuesta la cartelería digital encuentra precios de software y no encuentra el resto de la cuenta. El resto no es caro, pero existe, y saberlo de antemano evita la sorpresa de descubrir que había que comprar un cable.

Lo que se paga una sola vez

El televisor —o ninguno, si ya hay uno en la pared—, el reproductor que se enchufa detrás, y el soporte si hay que colgarlo. A eso se añaden dos cosas que casi nadie prevé y que cuestan poco: un alargador HDMI corto para que el aparato no quede aprisionado contra la pared, y una regleta si no hay enchufe cerca. Ninguno de estos elementos se repite al mes siguiente, y todos juntos suelen pesar menos que el primer año de suscripción en una instalación de una sola pantalla.

Lo que no se paga

No hace falta instalador, ni cableado dedicado, ni una licencia por puesto de trabajo, ni obra. Esto no es un argumento comercial sino la diferencia técnica entre un sistema de los de antes —con servidor propio y un técnico certificado— y uno que funciona sobre un televisor corriente y una conexión normal. Conviene tenerlo claro al comparar presupuestos, porque una parte de lo que encarece las ofertas tradicionales son justamente estas partidas.

La luz es el único gasto recurrente que nadie calcula

Una pantalla de tamaño comercial encendida doce horas al día consume del orden de unos pocos euros al mes, y dos pantallas el doble. Es una cifra pequeña, pero es la única partida corriente sobre la que se puede actuar sin tocar ningún contrato: un horario que la apague de noche la reduce a la mitad. Merece estar en la cuenta desde el principio, aunque solo sea para que nadie la descubra en la factura de diciembre y la atribuya a otra cosa.

Cuántas pantallas van a estar encendidas de verdad

Los precios se comparan por pantalla, así que el número decide más que el descuento. Y casi siempre hay diferencia entre las que se piensan y las que acaban encendidas: la del almacén que nadie mira, la de la sala de espera que se apaga en verano, la que se instaló para una feria. Contarlas antes de pedir presupuesto cambia el resultado más que cualquier negociación, y es también el momento de decidir cuáles merecen la pena.

Antes de comparar suscripciones conviene tener las tres cifras propias: qué televisor hace falta, cuántas pantallas van a estar encendidas de verdad y cada cuánto va a cambiar el contenido. Con esas tres, cualquier presupuesto se lee en un minuto; sin ellas, todas las ofertas parecen iguales y se acaba eligiendo la más barata del primer mes.

Dudas sobre
precios y facturación

Sí. Subes o bajas de plan cuando quieras desde tu panel de facturación. El cambio es inmediato y se prorratea automáticamente la diferencia con tu siguiente factura.
No. Todos los planes son mes a mes. Cancelas cuando quieras desde tu panel de facturación, sin penalizaciones. La suscripción se mantiene activa hasta el final del periodo pagado.
Al registrarte en cualquier plan de pago tienes 14 días completamente gratis. No te cobramos hasta el día 15 y puedes cancelar antes sin que se haga ningún cargo. No necesitas tarjeta para empezar.
Free es gratuito para siempre con marca de agua de Digisini en la esquina de la pantalla. Starter (9€/mes) elimina la marca de agua y añade soporte por email. Ambos planes incluyen 1 pantalla activa.
Sí. Desde el plan Pro (3 pantallas, 19€/mes) gestionas pantallas en diferentes ubicaciones desde un solo panel. Para cadenas con más sedes, Business (10 pantallas) y Network (50 pantallas) escalan multi-sede con soporte prioritario.
Tarjeta de crédito y débito (Visa, Mastercard, American Express). Para clientes Enterprise también facturamos SEPA por transferencia. Toda la facturación pasa por Stripe, con seguridad PCI DSS Level 1.
Los precios mostrados no incluyen IVA. El IVA se aplica automáticamente según el país desde el que facturas (21% en España). Si eres autónomo o empresa con CIF y haces compras intracomunitarias, puedes añadir tu NIF-IVA al registrarte para facturación sin IVA cuando aplique.
El televisor si no hay uno ya, el reproductor que se enchufa detrás y el soporte si hay que colgarlo. Y dos cosas que casi nadie prevé y cuestan poco: un alargador HDMI corto para que el aparato no quede aprisionado contra la pared, y una regleta si no hay enchufe cerca. Nada de eso se repite al mes siguiente.
No, ni cableado dedicado, ni licencia por puesto, ni obra. No es un argumento comercial: es la diferencia técnica entre un sistema con servidor propio y técnico certificado y uno que funciona sobre un televisor corriente con una conexión normal. Una parte de lo que encarece las ofertas tradicionales son justamente esas partidas.
Una pantalla de tamaño comercial encendida doce horas al día consume del orden de unos pocos euros al mes, y dos el doble. Es la única partida corriente sobre la que se puede actuar sin tocar ningún contrato: un horario que la apague de noche la reduce aproximadamente a la mitad.

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