Saltar al contenido
Hub país: Nicaragua — todas las ciudades cubiertas

Cartelería digital
en Nicaragua

Cobertura Nicaragua: Managua (capital, puerta a Granada/León colonial turismo). Conversión EUR/NIO.

Primera pantalla gratis para siempre · Sin tarjeta de crédito

DIGISINI

Cartelería digital en la nube

Actualizado desde el celular

Negocios que ya gestionan sus pantallas con Digisini

200+
Pantallas activas
50+
Negocios registrados
5 min
De cero a primera pantalla
99,9%
Uptime de la plataforma

Dónde estamos
en Nicaragua

🌊

Managua

Calor todo el año: la pantalla aguanta donde el cartel impreso se despega a la semana. Ver ciudad →

Empieza con
el plan Starter

Plan Starter (9€/mes): 1 pantalla. Network: multi-sede para grupos en Nicaragua. 14 días gratis.

Probar gratis 14 días

Sin tarjeta · Cancela cuando quieras · Ver todos los planes

Se paga en euros
y se convierte a córdobas

Antes de mirar pantallas conviene resolver lo administrativo, que es donde se atasca la mitad de las altas desde la región.

El cambio lo hace tu banco

La suscripción sale en euros y llega a tu tarjeta en euros; la conversión a córdobas y el recargo por moneda extranjera los aplica tu banco. Consúltalo antes, porque varía. Lo que no varía: 9 € al mes por una pantalla, sin contrato de permanencia y cancelando desde el panel cuando quieras.

Managua, León y Granada no piden lo mismo

En Managua manda el comercio de barrio y la comida rápida, donde la pantalla se usa para el precio del día. En Granada y León pesa el visitante, y ahí lo que se lee es el horario y qué hay hoy, en dos idiomas. Es la diferencia entre escribir para quien ya te conoce y para quien pasa una vez.

No tenemos representación local ni instaladores. Todo se resuelve por escrito y en español, con el desfase horario a favor: preguntas al cerrar y tienes respuesta al abrir.

Si se corta la luz,
¿alguien tiene que venir a arreglar la pantalla?

Es la primera objeción real en cualquier local donde el suministro no es perfecto, y merece una respuesta concreta en vez de un folleto. La respuesta corta es no: al volver la corriente el aparato arranca solo y sigue mostrando lo que tocaba, sin que nadie escriba una contraseña ni abra nada.

Conviene entender por qué, porque de ahí salen las tres decisiones que sí importan al instalar:

  • El contenido no vive en el aparato de la tienda, vive fuera. Lo que hay en el local es un reproductor barato que, al encenderse, vuelve a pedir lo que le toca. Si se estropea, se cambia por otro igual y no se pierde nada de lo configurado.
  • Lo que decide el arranque solo es una casilla del televisor. Casi todos traen una opción para encenderse al recibir corriente en lugar de quedarse en espera. Si esa casilla no está marcada, la pantalla se queda negra hasta que alguien coja el mando — y ese es el noventa por ciento de los casos que la gente cuenta como avería.
  • Un corte breve no interrumpe nada si el reproductor está en un regulador. No hace falta un equipo grande: el aparato consume poco, y lo que se busca no es aguantar horas sino no reiniciar en cada parpadeo.

Hay una consecuencia de contenido que casi nunca se piensa: si los cortes son a horas parecidas, esa franja no debería llevar lo importante. Da igual lo bien escrito que esté un mensaje si coincide sistemáticamente con el rato en que la pantalla está apagada. Mover ese contenido media hora es gratis y recupera exactamente lo que se estaba perdiendo.

Y una ventaja del planteamiento que aquí pesa más que en otros sitios: no hace falta que venga nadie. Ni para instalar, ni para actualizar, ni cuando algo falla. En un país donde el servicio técnico a domicilio es caro y lento, que el reemplazo sea comprar otro aparato de bajo coste y volver a conectarlo cambia el cálculo mucho más que el precio mensual.

Antes de comprar nada, comprueba esa casilla en el televisor que ya tienes. Es el ajuste que separa una pantalla que se recupera sola de una que depende de que alguien se dé cuenta de que está apagada.

El cliente aparta el producto
y lo paga en varias veces antes de llevárselo — durante ese mes, la venta ya está hecha y todavía no cobrada

El apartado es una forma de venta corriente y casi nunca se trata como lo que es: un compromiso a plazos sin papeles, basado en confianza mutua. Para el comercio significa mercadería inmovilizada, un calendario de pagos que llevar y una relación abierta durante semanas con alguien que todavía no tiene lo que compró.

Lo que decide si funciona o se vuelve un problema:

  • Que las condiciones estén escritas. Cuánto se deja, en cuánto tiempo, qué pasa si no se completa. Dicho de palabra, cada caso se discute; escrito, no se discute ninguno.
  • Que el cliente sepa cuánto lleva pagado. Es la duda que trae cada vez que viene, y la que genera la conversación incómoda si las cuentas no coinciden.
  • Y el plazo máximo. Sin fecha, el apartado se convierte en un depósito indefinido de mercadería que no se puede vender a nadie más.

Visto como negocio, es mejor de lo que parece: es una venta cerrada por adelantado sobre algo que todavía no salió del local. El cliente ya eligió y ya no compara. El costo real no es financiero, es de orden — llevar la cuenta de veinte apartados a la vez sin equivocarse.

Hay un uso concreto que suele faltar y que evita la mitad de los roces: decir en la vitrina que se aparta y con qué condiciones. Mucha gente no pregunta porque no sabe que existe, y quien lo hace pregunta con desconfianza porque no sabe qué le van a pedir. Escrito, deja de ser una negociación y pasa a ser un servicio.

Escribe las tres condiciones de tu apartado —cuánto se deja, en cuánto tiempo, qué pasa si no se completa— donde se lean sin preguntar. Es la venta más segura que tienes y la que peor comunicada está.

Lo que más nos
preguntan

No. Soporte por email en español, sin oficina local. Cloud SaaS — la ubicación física no afecta al servicio.
Empresa europea. Conversión a moneda local al tipo del día en facturación. Sin sustos cambiarios dentro del mes.
Sí, en las principales ciudades. Restauración, retail, oficinas y hotelería son los sectores con más adopción.
Sí. Cloud signage funciona con cualquier ISP. Solo necesita conexión a internet (5-50 Mbps suficiente).
La factura sale a nombre de la cuenta con los datos que cargues en el panel, y el emisor es europeo. Si tu contabilidad necesita un comprobante local con retenciones, coméntalo con tu contador antes de contratar, porque eso depende de cómo registres los servicios digitales del exterior y no de nosotros.

Empieza hoy.
Tus pantallas llevan demasiado tiempo apagadas.

Primera pantalla gratis para siempre. Sin tarjeta de crédito. Sin instaladores.

Empezar gratis

14 días de prueba en planes de pago · Cancela cuando quieras

¿LISTO O PENSÁNDOLO?

Llévate el botón en tu email

Te mandamos el link de 1 clic para crear tu cuenta cuando quieras. Sin password, sin tarjeta, sin compromiso. Tu primera pantalla GRATIS para siempre.

Sin spam. Te llega el link y ya — tú decides cuándo entras.

Sin hardware caroListo en 5 minutosLo gestionas desde el celularMulti-pantallaSoporte humanoPlan gratis para siempreSin instaladoresCancela cuando quieras