El padre que pregunta
"¿esto es para mi hijo de 7?"
Entra una madre con el niño de la mano, mira un cartel con horarios viejos y no sabe si hay clase infantil ni a qué hora. En vez de un papel descolorido, ve el karate infantil de las 17:30, la progresión de cinturones y la clase de prueba gratis de esta semana. Apunta al niño antes de salir. Tú cambias el horario del trimestre desde el móvil.
Primera pantalla gratis para siempre · Sin tarjeta · Offline 48 h
Martes y jueves 17:30 · clase de prueba gratis
Lo que muestras en pantalla
desde el primer día
Plantillas listas para dojo de barrio y para centro con varias disciplinas y tatamis.
Horario por disciplina y edad
Karate infantil, BJJ adultos, kickboxing, taekwondo y defensa personal, cada clase con su hora, su nivel y la franja de edad. El padre que entra ve de un vistazo cuándo hay clase para su hijo. Cuando cambias el horario del trimestre, lo subes desde el móvil y se actualiza en 2-3 segundos.
Progresión de cinturones y exámenes
La progresión de cinturones, los requisitos de cada grado y la fecha del próximo examen. El alumno ve el camino y se queda para llegar al siguiente cinturón; el padre entiende que hay un método y una meta. Es lo que reduce las bajas a mitad de curso.
Clase de prueba, cuotas y valores
La clase de prueba gratis, las cuotas y la mensualidad, y los valores que enseñas: disciplina, respeto, defensa personal. El padre indeciso que solo venía a preguntar reserva la prueba, que es donde se decide la matrícula. Conviertes la consulta en alumno.
Competiciones, sensei y reseñas
Las competiciones y exhibiciones, los podios de tus alumnos, la presentación de los sensei y profes, y tus reseñas reales. Una escuela con palmarés y un maestro con cara y nombre da la confianza que un padre necesita para dejar ahí a su hijo.
El plan que necesita
tu escuela
Escuela pequeña con 1 pantalla en recepción: Starter 9€/mes. Escuela con pantalla de recepción + pantalla junto al tatami: Pro 19€/mes (3 pantallas, el más popular). Centro grande con varios tatamis y disciplinas: Business 59€/mes. Cadena de escuelas multisede: Network 199€/mes. Todos con 14 días de prueba sin tarjeta.
Sin tarjeta · Cancela cuando quieras · Ver todos los planes
Dónde va la pantalla
en el dojo
En una escuela de artes marciales la recepción capta y el tatami retiene. Cada pantalla tiene un trabajo distinto.
Recepción y entrada
La pantalla que decide la matrícula. El padre que entra con el niño ve en veinte segundos el horario del karate infantil, la clase de prueba gratis de la semana y la cuota, sin tener que preguntar ni esperar a que acabe la clase. Es donde se gana o se pierde el alumno nuevo, así que es la primera pantalla que pondrías.
Junto al tatami
La progresión de cinturones, los requisitos de cada grado y la fecha del próximo examen. Entre asalto y asalto el alumno mira la pared y ve el camino hasta el siguiente cinturón; esa progresión visible es el mejor antídoto contra la baja de después de las vacaciones.
Zona de espera de padres
Mientras el peque entrena, los padres miran. Ahí van los valores que enseñas —disciplina, respeto, defensa personal—, los podios de tus alumnos en competición y los seminarios con maestro invitado. Un padre que ve una escuela con palmarés renueva sin dudarlo.
Pasillo y vestuario
Recordatorios de horario, inscripción a exámenes de grado y seminarios, y el equipamiento a la venta: gi, guantes de boxeo, espinilleras, protector bucal. La pantalla vende el material sin que el sensei tenga que ponerse a vender entre clase y clase.

Captar infantil y retener por cinturón:
ahí está el negocio del dojo
Una escuela de artes marciales no vive de la clase suelta, vive de la matrícula infantil, de la renovación por progresión y de los ingresos de exámenes y seminarios.
El padre indeciso decide en recepción. Entra con el niño de la mano, y en esos primeros veinte segundos decide si prueba o se va a pensarlo. Un cartel con horarios viejos lo pierde; una pantalla con el karate infantil de las 17:30, la clase de prueba gratis y "disciplina y respeto desde los 4 años" lo convierte. La captación de infantil es la que sostiene la cuenta.
La progresión visible retiene. El abandono en artes marciales llega en los mesetas —cuando el alumno no ve avance—. Tener el mural de cinturones y el próximo examen en pantalla, junto al tatami, mantiene la meta a la vista: el alumno que ve el cinturón siguiente aguanta hasta el examen. La retención es más barata que la captación, y esto la trabaja sola.
Los ingresos de eventos se llenan si se anuncian. Exámenes de grado, seminarios con maestro invitado, competiciones internas, stages de verano. Anunciados con semanas de antelación en la pantalla —no en un grupo de WhatsApp que nadie lee— se llenan. Y el equipamiento (gi nuevo, protecciones, guantes) se vende a pie de tatami en el momento en que hace falta.
Con franqueza: no gestionamos cuotas, grados ni control de asistencia. Para el software de gestión de la escuela (Kicksite, Zen Planner, Spark Membership) sigues con lo tuyo; Digisini es la capa de pantalla que capta, retiene y anuncia, no un programa de gestión de socios.
Todo lo que un padre necesita saber
llega por WhatsApp el jueves a las once de la noche
Hora de pesaje, hora real de empezar, qué llevar, dónde aparcar, a qué hora se vuelve. Son seis datos que el club conoce desde hace tres semanas y que se transmiten a última hora en un grupo donde la mitad tiene las notificaciones silenciadas.
El coste de esa desorganización no es el enfado, es la baja
Una familia que llega tarde a un pesaje, o que descubre en el pabellón que hacía falta otro cinturón, no se queja: concluye que la competición «es un lío» y el año siguiente ya no apunta al niño. Y esa decisión no se toma el domingo, se toma en septiembre y en silencio. El club pierde la parte de alumnos que más entrena y más renueva, y lo atribuye a la edad o al instituto.
Los seis datos caben en una pantalla y no cambian
Fecha, categoría por edad y peso, hora de pesaje, hora estimada del primer combate, qué equipación exige esa federación y a qué hora se calcula volver. Puestos en el pasillo tres semanas antes, los leen exactamente las personas que tienen que leerlos — los padres que esperan de pie, que es donde ya están mirando algo. Y se leen varias veces, que es justo lo que un mensaje no consigue.
La licencia federativa se paga en otro sitio y en otra fecha
No entra en la cuota, se tramita aparte y suele tener un plazo que se cierra antes del primer campeonato de la temporada. El niño que no compite en enero muchas veces no es que no quisiera: es que la licencia se pasó en octubre y nadie lo dijo con tiempo. Una línea con la fecha límite, puesta un mes antes, evita la conversación incómoda y evita también que el profesor tenga que explicarla veinte veces en la puerta.
Y el lunes siguiente, los resultados en la pared
No por el podio: por los que fueron. Ver su propio nombre en la pantalla del pasillo hace por la permanencia de un alumno de doce años más que cualquier descuento, y hace por la matrícula del hermano más que el escaparate. Es contenido gratis, se actualiza una vez por competición, y es la única cosa que un club puede enseñar que ninguna franquicia de gimnasio puede copiar: gente conocida, con nombre y apellido, que fue y volvió.
Dudas comunes
de maestros y dueños de escuela
Tu primera pantalla,
encendida esta tarde.
Primera pantalla gratis para siempre. Sin tarjeta. Sin instaladores. Offline 48 h.
Empezar gratis →14 días de prueba en planes de pago, sin tarjeta · Cancela cuando quieras
Llévate el botón en tu email
Te mandamos el link de 1 clic para crear tu cuenta cuando quieras. Sin password, sin tarjeta, sin compromiso. Tu primera pantalla GRATIS para siempre.
Sin spam. Te llega el link y ya — tú decides cuándo entras.